fORO MAYA PENINSULAR DE YUCATAN Y QUINTANA ROO
POR UN MEXICO JUSTO E INCLUYENTE

 

 

PUEBLOS INDIGENAS, CAMPESINOS Y PRIVATIZACIONES

 

 

Por Guillermo May Correa

 

 

“Mientras el carácter social del trabajo aparece como

 

la existencia monetaria de la mercancía y, por tanto,

 

como una cosa fuera de la producción real, son

 

inevitables las crisis monetarias, de la crisis real o

 

como una intensificación de las mismas”.

 

 

(Carlos Marx, El Capital. Vol.3 P. 649)

 

 

 

Crisis, Cosmos, Recesión y Significados

 

La realidad  del pensamiento y cultura Maya, sitúa a los seres humanos en el centro del Cosmos, como una sociedad concebida en términos de su tarea de construcción del mundo, y  responsabiliza a la humanidad de la creación, en cuanto proceso en marcha e interminable. Hoy se trata de la continuidad de esta  realidad, desde el pasado remoto hasta el presente.  Así, la cosmovisión indígena,  formada  por cinco elementos la tierra, la asamblea comunal, el servicio gratuito como ejercicio de autoridad, el trabajo colectivo y los ritos y ceremonias, siguen siendo los lazos para la afirmación y el resguardo de la existencia de los pueblos indígenas de México. Para ellos, durante las crisis, los seres humanos no pueden soportar la ausencia de significados, lo que se asume como la irrupción del caos contra la cual se habían erigido bases del edificio cósmico y social. Para salir de esa crisis, se requiere rehacer  o construir una nueva  estructura de significados, que conduzca  no solo a  la superación de la crisis, sino también a su explicación o una interpretación construida que tenga como asiento a los  significados de la antigua tradición teórica.

 

 

El 12 de octubre de 1492, América descubrió el capitalismo o, el capitalismo –Europeo- descubrió una gigantesca fuente de aprovisionamiento de materias primas y de Recursos Naturales. 516 años después, o sea, el domingo 12 de octubre, pero del 2008 (siglo XXI), los países de la Eurozona acordaron un plan anticrisis por iniciativa de Sarkozy, Presidente de Francia, para  posteriormente,  anunciar las cifras multimillonarias de dinero que los países de Europa lanzaron al mercado financiero para evitar un colapso del sistema capitalista.

 

 

Han pasados más de 5 siglos de explotación del hombre por el hombre y de los recursos naturales; la geografía mexicana y latinoamericana se encuentra totalmente modificada. A los saqueos perpetrados por los conquistadores de América, luego se sumaron con tanta o mas fuerza, los realizados por Estados Unidos de Norteamérica, en ambos casos con la complicidad y subordinación de las oligarquías y caciques locales. La desmedida ambición económica ha convertido a las aún inmensas riquezas naturales del país, en una gran maldición que pesa sobre cada ser vivo que la habite. Se ha convertido en motivo de envenenamiento de ríos, de pulverización de montañas, en motivo de desaparición de bosques, de especies vegetales y animales,  de pueblos, de culturas. Es causa de inundaciones y sequías, de desertización, de pérdida de biodiversidad, de contaminación, de desnutrición y muerte. "Los árboles ya no mueren de pie", la deforestación afecta directamente sobre la rica flora y fauna que poseen los bosques y selvas, provocando desequilibrios ecológicos en los ecosistemas y poniendo a miles de especies y al ser humano mismo, al borde de la desaparición. Ese ha sido el resultado del capitalismo salvaje, que no ha tenido ni tendrá nada de “democrático”

 

 

Neoliberalismo en el campo y recesión

 

Así, a principios de los años ochentas, al  Reformarse el Estado mexicano, y pasar  del  Estado del Bienestar,  al neoliberal, impacto y modifico la acumulación de capital  del agro, creando un mercado abierto hacia el exterior, una economía orientada hacia la exportación y una mercantilización de los recursos naturales.

 

En este contexto, Carlos Salinas de Gortari, en 1992 legitimo en la Constitución General de la Republica,  la privatización de la tierra al imponer la contrarreforma al Artículo 27 constitucional; anulo con ello los principios agrarios de la revolución de 1910 e instauro el modelo neoliberal en el campo con el argumento de “resolver” la crisis estructural del sector rural mexicano, la cual se reflejaba según él,  “en la disminución progresiva y permanente de la producción agropecuaria y forestal.” En el fondo lo que se perseguía y se logro,  es la renuncia del Estado a sus obligaciones para el campo mexicano. Así la privatización de la tierra se respaldo en el contenido de la contrarreforma que dio por terminado el reparto agrario; suprimió el estatus jurídico de inembargabilidad, inalienabilidad e imprescriptibilidad de las tierras ejidales y comunales; aumento el limite de la llamada “pequeña propiedad”;  autorizo a las sociedades mercantiles y a los bancos a ser propietarias de tierras, y creó los  tribunales para la “solución” de los expedientes del rezago agrario y para todos los conflictos que se suscitarán en materia agraria.

 

 

Sin embargo la concentración de capital en unas cuantas manos, de “una nueva” clase capitalista internacionalizada, en la fase de la globalización neoliberal imperialista demostró sus limites a mediados de los noventas, entrando hoy en  recesión. Una de las características de las recesiones es que se sabe cuando empiezan pero no cuando terminan.

 

En este tenor, 16 años después la contrarreforma al 27 constitucional, no resolvió la crisis del campo, porque no era esa su intención, y   lo que en realidad se necesitaba en esa época, así como hoy, es inversión en infraestructura, asistencia técnica, insumos, comercialización, subsidios etc. Pero lo que sí hizo, fue terminar de arruinar la economía campesina mexicana y privilegiar a un reducido grupo de capitalistas agrarios que se convirtieron en achichincles de las transnacionales alimentarias como Cargill, ADM, Comagra, Burge, Dreyfus, Monsanto, DuPont-Pioneer,  entre otras. Teniendo como impacto la conversión de los miles de pobres del campo en millones de miserables actualmente. Y si  a ello le agregamos que con la entrada en vigor a partir del primero de enero del presente del capitulo agropecuario del TLCAN, que abrió las fronteras a la  entrada libre de maíz y otros granos, de Norteamérica al país, estaríamos  hablando de mandar a la miseria a otros 25 millones de campesinos e indígenas mas.

 

 

Y si a ello le agregamos que la recesión en EU significará deportar a México a más de dos millones de emigrantes, indígenas y campesinos, indocumentados que se encuentran en ese país, tendremos que causara como primer efecto, la disminución de las remesas económicas que estos envían a México, y si consideramos que las remesas se han convertido en la segunda fuente de ingresos externos al país, solo después del petróleo, nos da una idea de la dimensión del problema. Además de las consecuencias sociales y políticas que acarreara el retorno a sus lugares de origen, en la completa miseria, de donde salieron precisamente por la miseria.

 

 

En México la economía no esta brindada –como dice Calderón- su debilidad es inmensa y  demuestra que el país atraviesa por una muy grave crisis política y social, que se distingue en el menor crecimiento del PIB; la reducción de las exportaciones; la disminución de las remesas; la expulsión de migrantes; los precios del petróleo a la baja (menos de 40 dólares por barril) la Bolsa Mexicana de Valores a la baja; devaluación del peso mexicano; inflación galopante; cierre del crédito internacional y caída de la Inversión Extranjera Directa; despidos en maquiladoras y empresas del sector automotriz; insolvencia para pagar las tarjetas de crédito. La recesion capitalista en México es empeorada por la crisis internacional nacida del fracaso del modelo neoliberal, por lo tanto se encuentra en una emergencia nacional producto de la recesión mundial capitalista que se inicio en los Estados Unidos de Norteamérica, y por  la atadura y dependencia  de México a la economía de los EU. se  pone en riesgo mayor la Soberanía nacional y la capacidad del pueblo para determinar por si mismo un proyecto propio y alternativo de nación. Pero también esta abriendo y alimentando la lucha social en el mundo y reduciendo las dificultades para un mayor avance del proyecto socialista en America Latina, que podría tocar a las puertas de México en un futuro no lejano.

 

 

Pero para llegar a esto hay que modificar las actuales condiciones de dispersión del movimiento nacional campesino que no ha permitido crear un polo de defensa y alternativa real,  que posibilite un cambio radical que rescate y beneficié a las mayorías rurales. El corporativismo y neocorporativismo de estas organizaciones subordinadas al  Estado, incluidas las de corte democrático, (CNC, Congreso Agrario Permanente, CNPA, CODUC, CCC, CIOC, ANEC, FDCCH, UNORCA, CNOC, ANC, UNOFOC, FDC, CCI, UCD, UNTA) no luchan el cambio social sino solo buscan la interlocución con el gobierno, para seguir viviendo -sus lideres-  de los subsidios y la partidas presupuestales cada vez mas disminuidas. Por  Lo que  también han impedido un acercamiento con las organizaciones y pueblos indígenas que luchan por su reconstitución integral en un marco de autonomía y libre determinación, principalmente integradas al Congreso Nacional Indígena y a la lucha del EZLN.

 

 

En esto hay dos visiones contrapuestas de entender la agricultura, la primera, la visión simplista y mecanicista del agro como un gran negocio en la era de la globalización, sometido  a la ortodoxia del mercado y a sus falsas leyes de libertad, y que está  en manos de unos pocos.

 

En la otra banda, la agricultura de subsistencia y ha pequeña escala, conformada por cientos de millones de personas que siembran para alimentarse y para tener a veces un excedente mínimo para vender y poder adquirir otros satisfactores necesarios para su familia; como dicen algunos los campesinos indígenas mayas peninsulares “Nosotros no queremos ser ‘jefes de hogares’ que tienen que salir a cortar la ruta para que les den subsidios. Nosotros tenemos nuestro lugar, nuestra tierra, nuestro monte. Nosotros queremos seguir viviendo acá, como vivieron nuestros padres y nuestros abuelos acá somos felices y de acá no nos queremos ir” dice Tomas, que es integrante de una de las muchas  familias que viven en la comunidad  de Xcan, a unos 100 kilómetros de Cancún y a unos 250 kilómetros de Mérida, en medio de lo que fue un monte tupido.

 

 

Privatizaciones neoliberales

 

La política Estatal del no reconocimiento a los derechos de los pueblos indígenas, especialmente los relativos a sus tierras y territorios, y el acceso a los recursos naturales que existen dentro de los mismos, ha provocado una migración masiva en busca de sobrevivencia a falta de encontrar una opción de subsistencia en sus comunidades. Aunado a ello, la creciente militarización en territorios de los pueblos indígenas les  ha afecta incluso culturalmente. Para privatizar en beneficio de las trasnacionales,  necesitan militarizar y paramilitarizar, así lo demuestran los constantes patrullajes y hostigamiento militar y policiaco en las comunidades zapatistas de las Cañadas de Ocosingo, Margaritas y en la zona Altos; en el Carrizal, Chalam del Carmen, San Agustín, Municipio de Ocosingo, comunidades de la OCEZ y en las comunidades del MOCRI; en las comunidades de la zona Norte y Sierra. Y la paramilitarizacion al plantear la solución a los problemas agrarios de los pueblos y comunidades de Chiapas, siempre con el asesoramiento del Cisen, priorizan la criminalización de la lucha por la posesión y regularización de la tierra, girando órdenes de aprehensión hacia los líderes agrarios, en lugar de la regularización de los predios.

 

 

La contrainsurgencia orquestada para  la entrega de tierras comunales, ejidales y la riqueza del subsuelo a compañías mineras canadienses va acompañada de apoyos otorgados   (CODECOM y CODECOA ) a ciertos grupos como programas de gobierno, con estrategias de ablandar a los rebeldes, estos “apoyos” son asignados por  Banco Mundial e instrumentados al capricho de un gobierno ególatra que revive políticas populacheras que impulsó su padre Sabines Gutiérrez. Maíz Solidario, es un programa estético y de marketing, que en teoría añora convertir a Chiapas en el granero del país, porque en la práctica sirve para proselitismo político y cooptar conciencias. La entrega de más de mil tractores a las organizaciones que le rinden pleitesía a Sabines; así como también la entrega del tomate y la mazorca de oro, son sólo actos propagandísticos, que lejos de premiar la productividad en el campo, se premia a la obediencia y se fortalece a los grupos de poder afines al gobierno; actos que además buscan demostrar y engañar al pueblo que el campo chiapaneco progresa, cuando en realidad se sume en la miseria y en la desolación por las políticas neoliberales que no atienden las necesidades reales, sólo impulsan programas asistencialistas y contrainsurgentes. El mismo rasero aplica a los campesinos indígenas de las comunidades de Ojo de Agua, Santa Rita, Nuevo Porvenir, Antela, Venustiano Carranza, Nueva Rosita, Tierra Blanca y San Nicolás, de este mismo municipio, que ante la falta de empleo y la nula productividad del campo, deciden tomar y administrar el parque nacional Lagunas de Montebello. Pero al mismo tiempo se recrudezca el hostigamiento y la represión, y se concretice el establecimiento de bases de operaciones mixtas en las cercanías de comunidades organizadas pertenecientes a la OCEZ, al MOCRI y al EZLN para hostigar a sus bases y detener a sus dirigentes, como medida correcta del gobierno “democrático” de Sabines.

 

 

Así, los derechos consuetudinarios de nuestros pueblos se ven amenazados diariamente por la presión de las multinacionales en su afán de explotar y mercantilizar los recursos naturales, que en sus países de origen ya han sido devastados, se encuentran al borde del agotamiento o no son suficientes para abastecer la creciente demanda.

 

 

Nuestro país, a pesar de haber sufrido más de 500 años de explotación, aun tiene innumerables riquezas naturales que, desde la óptica del sistema capitalista que esclaviza al planeta, se ven simplemente como “materia prima” o “bienes de mercado”. Es así que una montaña se percibe como un depósito de metales, un bosque es un almacén de madera, un río como fuente de provisión de agua y desaguadero de efluentes o una llanura como una fábrica de agro combustibles. "Hoy en la ofensiva  por el  saqueo de los recursos naturales, las oligarquías extranjeras y nacionales continúan enriqueciéndose con la extracción de los bienes indígenas que son propiedad colectiva de los pueblos", y ha llevado a muchos de los pueblos indígenas de zonas tropicales a la expulsión de sus tierras para dejar sitio a “parques nacionales”, “reservas naturales u otros espacios protegidos” ¿Qué ha sido esto?  ¿Qué ha pasado en los últimos años? Sencillamente que nos hemos dado cuenta de que el “conservacionismo” oficial de la naturaleza, no es coherente con nuestra manera de ser porque es un negocio: ¿Por qué el bosque está en venta? ¿Por qué tenemos que comprar agua? Si la naturaleza nos ha dado todo lo que necesitamos en forma gratuita.

 

 

Privatización de las Tierras  y Territorios

 

El articulo 27 constitucional como parte de la constitución política de 1917, tuvo su origen en la lucha armada iniciada en 1910, es decir viene con un soporte ideológico y jurídico de un movimiento social y revolucionario que fue hecho en gran parte por campesinos e indígenas. Antecedida esta, por  una múltiple y variada gama de luchas indígenas por mas de 500 años a lo largo y ancho del territorio nacional en la defensa de sus tierras y territorios.  Lo que  ocurre con la tierra y el territorio y  las luchas y los conflictos de los pueblos indígenas por defenderlas, se presentan la mayoría de las veces a la vista del publico en  los medios de comunicación, y la propaganda oficial,  como enfrentamientos de índole religiosa o partidista. Agregándole ahora a los defensores de sus tierras el mote de “terroristas”, “por destruir” su entorno. Así, la “ecología” del terrorismo es un nuevo calificativo que se les imputa a los pueblos indígenas, que no hacen más que defender sus tierras. Las compañías trasnacionales y el Estado mexicano vienen instrumentando campañas en las que descalifican la cultura de los pueblos indígenas y las sitúan como sistemas económicos no democráticos que centralizan el control sobre la toma de decisiones y los recursos naturales, que “privan a los demás” de empleo y de una vida productiva;  creando una cultura del miedo y la inseguridad para los que no se someten.

 

Otro argumento ladino es que las formas indígenas tradicionales, “erosionan la base democrática” de la política. Y dicen que en una “verdadera” democracia, la agenda económica es la agenda política. Y cuando la primera es secuestrada por unas minorías fundamentalistas (se refieren a los pueblos indígenas y sus formas de toma de decisiones), se diezma la democracia; esto lo difunde y afirma el FMI, BM, OMC. Y los gobiernos lacayos.

 

 

Ejemplos de este saqueo a la nación es:  la  empresa canadiense que ofrece  territorio nacional y  se trata de la isla Cayo Culebras, ubicada a 10 kilómetros de Punta Allen, en el perímetro del nuevo municipio de Tulum, Quintana Roo, en el área del proyecto Mundo Maya, a un precio de oferta de 5 millones de dólares. La isla forma parte de la segunda cordillera de corales más grande del mundo, tiene 36 hectáreas y constituye uno de los puntos más importantes para el equilibrio ecológico de la región.

 

 

Otro es el desarrollo de la minería  que afecta a las comunidades del campo chiapaneco. El gobierno de Sabines en inclinación a la política neoliberal concesionó a las compañías canadienses: Fronteer Development Group, Radius Gold, Blackfire Exploration y Linear Gold, 550 mil hectáreas de tierras ejidales y comunales en 29 municipios de las zonas Centro, Sierra, Costa, Norte, Fronteriza y Altos de Chiapas, que están siendo explotadas aún en contra de la voluntad de los campesinos e indígenas.

 

 

Mas allá de lo anterior , las empresas trasnacionales de la minería han puesto sus ojos en la bauxita que se encuentra en el subsuelo de las tierras y territorios indígenas  principalmente en los pueblos nahuas, purépecha, amuzgos, tzoziles, tzentales entre otros de los estados de Guerrero, Michoacán, Jalisco, Chiapas… la bauxita es de donde se extrae el aluminio, mismo que se utiliza para fabricar las latas de la coca cola y para aviones de combate como los que están bombardeando Irak y a su heroico pueblo. Por eso las productoras de aluminio desean la s tierras y territorios de los pueblos indios, y explica mejor la lucha de resistencia que estos han mantenido. Por eso este despojo forzoso de los recursos naturales a los indígenas se convierte en una forma de terrorismo de estado, por utilizar la “guerra de baja intensidad” o “guerra sucia” a través del ejercito mexicano y los grupos paramilitares

 

La extracción y explotación de petróleo y la instalación de una planta de Biocombustible en Chiapas, por compañías privadas después de la contrarreforma  en  algunos de los yacimientos de petróleo en las tierras indígenas  que comparten los poblados Pataté Viejo y Pataté Nuevo, que colindan con La Garrucha , el Caracol zapatista “Hacia un nuevo amanecer” es el siguiente paso; en este cuadro se contempla la explotación de la llamada cuenca del sureste,

 

(Proyecto Mesoamrica, antes Plan Puebla Panamá) varios  de cuyos principales yacimientos se encuentra en la selva Lacandona.

 

 O el caso de los transgénicos que son un verdadero asalto de las corporaciones globales de agro negocios a la soberanía alimentaria de todos los países. Un puñado de trasnacionales controla el mercado mundial de semillas transgénicas y sus patentes, tornando ilegales los derechos ancestrales de los pueblos indígenas  a guardar y replantar semillas nativas . A esto se suma la presión creciente para adoptar tecnologías “Terminator” para implantar semillas suicidas; la siembra de cultivos para producir sustancias no comestibles para uso de farmacéuticas, industrial, agrocombustibles,  contaminando y disputando la tierra a la producción de alimentos; la amenaza de producir peces y ganado transgénicos.

 

Otros casos, se dan en Nayarit, con la venta de playas, o las de Yucatán con la privatización de las minas de barro rojo, en la región de Ticul, en donde los alfareros se han quedado sin su materia prima, o la venta y exportación a Europa de la roca caliza en bloques, que es sacado en grandes cantidades de las tierras de los pueblos indígenas.

 

O la” compra” de grandes extensiones de terrenos para la construcción de puertos y aeropuertos, campos de golf, saqueo de sitios sagrados como cuevas y cenotes, la privatización de las zonas arqueológicas. Sin embargo hay perspectivas, con la actual secesión, hoy las reglas del “libre mercado” capitalista están quebradas, el TLCA, el ALC que son los instrumentos privatizadores, tiene que ser desechados, y así recuperar la soberanía de México, de ahí la importancia de demandar la recuperación de las tierras nacionales de manos extranjeras y de los vende patrias.

 

 

Privatización del Agua:

 

Las guerras del siglo XXI se libran por el petróleo pero también por el agua. La importancia del agua en los conflictos actuales de los pueblos indios no es siempre identificable cuando al mismo tiempo aparecen, como choques culturales con el mundo occidental. En los pueblos indígenas el agua se regala y en los centros urbanos se vende en garrafones y botellas. Para los pueblos indígenas el agua es algo sagrado y se considera su uso gratuito como una preservación de la vida, mientras que en las ciudades es vista como una mercancía cuyo “dueño” y vendedor a partir de su cultura mercantilista explota como riqueza suya. Además impone la contaminación con el desecho del plástico para la venta del agua, mientras que en los pueblos indígenas el agua se da en recipientes de barro y jícaras preservando el medio ambiente. Así, el agua como mercancía genera explotación, miseria y contaminación, como resultado de su privatización

 

 

también el agua para usos de riego domésticos corre la misma suerte, desde hace muchos años está siendo saqueada al utilizarla de modo insustentable para los monocultivos de soya, maíz, girasol, trigo; o los monocultivos de pinos y eucaliptos con que reemplazan a los bosques nativos, y para regar los campos de golf. Y el agua que no se llevan con la soja, con la madera o con la pulpa de los árboles, es contaminada con los agrotóxicos y las industrias extractivas, como la minería a cielo abierto y otras igualmente contaminantes.

 

 

A los pueblos  indígenas y campesinos, que han sido los guardianes por miles de años de este recurso,  merecen una tarifa preferencial y fija (en agua y luz) , toda vez que cientos de miles de hectáreas de las mejores tierras comunales y ejidales fueron inundadas y aún no han sido indemnizadas, para la construcción de grandes  presas que abastecen mas del 60% de energía eléctrica que consume el país; En México para este negocio del agua se encuentran corporaciones globales como la Suez Lyonaise des Eaux, de capital Frances; Vivendi Environment, y Berchel, todas protegidas por el BM, OMC, FMI y los gobiernos del grupo de los 8 (G-8).

 

Muchos conflictos por el agua en las zonas indígenas se ocultan a la opinión pública o se reprimen de diversas maneras, utilizan el camuflaje y el miedo. Miles de indígenas han visto inundados sus hogares, milpas, parcelas, montes y pueblos debido a la construcción de presas

 

La destrucción de los recursos hídricos, de las cuencas fluviales y de los acuíferos forestales es una consecuencia de la voracidad del capitalismo, hoy en recesion, y esto tendrán serias consecuencias muy pronto.

 

 

En los grandes centros urbanos de México,  se instrumentan tres formas de privatización del Agua con intervención de organismos como el FMI, BM, y los gobiernos nativos: 1-venta total de los sistemas de distribución, tratamiento y almacenamiento (presas) del agua por parte del Estado, a favor de las multinacionales.

 

2- el Estado concesiona el agua, para que las multinacionales se hagan cargo del servicio y el cobro por la operación y el mantenimiento del sistema en uso (el cobro por servicio) y las ganancias son integrales para la empresa privada.

 

3- el Estado contrata una multinacional para administrar el servicio de agua a cambio de un pago por costos administrativos. Desde luego la mas socorrida es la segunda opción.

 

De este modo el agua no solo se privatiza sino también se desnacionaliza.

 

Hay que considerar también que las aguas estancadas de las represas generan enfermedades como la esquistosomiasis, la que por medio de los caracoles se produce en las aguas estancadas o de movimiento lento; entre otras enfermedades que se asocian con la construcción de las represas están: disentería, diarreas, desnutrición, proliferación inusual de mosquitos, viruela, erupciones en la piel, infecciones vaginales, cáncer, tuberculosis, sífilis, fiebre amarilla, dengue y leishmaniasis.

 

Negar a los pobres el acceso al agua al privatizar la distribución del líquido o al contaminar manantiales y ríos significa un crimen para los pueblos indígenas y no indígenas, y muy pronto serán causa de revueltas sociales a gran escala.

 

 

Privatización del aire

 

¿Cómo se privatiza el aire? A través de “Bonos de Carbono” de “Desarrollo Limpio”, que cotizan en las Bolsas de Valores del mundo, esto es,  las corporaciones  trasnacionales  “Pagan para contaminar”. Tratemos de entender esto: son seis gases de efecto invernadero (GEI): el C02 (gas anhídrido carbónico o dióxido de carbono), CH4 (metano), Protóxido de Nitrógeno (N2O) y tres gases fluorados (HFC, PFC, SF6).  En el Protocolo de Kioto, entre los instrumentos para alcanzar la meta de limpieza, se estableció el llamado “Mecanismo de Desarrollo Limpio” (MDL), que consiste en la inversión en tecnologías más limpias en el “mundo en desarrollo”. Esto permite que un país industrializado “cumpla con sus metas” mediante el soporte en países en desarrollo como México, de proyectos que tengan bajas emisiones de gases de efecto invernadero o que capturen carbono del aire (con forestación). La condición es que esos proyectos “favorezcan” el desarrollo sostenible local a través de  los países pobres. Pero la realidad es otra, los acuerdos de Kyoto para limitar la emisión de gases invernadero son insuficientes. Aún así, la mayoría de los países no cumplen los acuerdos. La razón es simple, resulta más barato realizar proyectos que se supone que ahorran GEI en países subdesarrollados, que tratar de lograr tales reducciones en sus propias empresas corporativas. El país pobre beneficiado con el proyecto, emite certificados de reducción de gases de efecto invernadero (GEI) que pueden ser vendidos a otros actores a efectos de ser utilizados como permisos para que los países industrializados puedan emitir más GEI de los que tienen autorizados.

 

 

Dicho de otra manera: un país rico contamina por encima de lo autorizado; sus empresas corporativas pueden realizar actividades que se supone disminuyen los GEI en un país pobre, y eso les permite seguir contaminando en su lugar de origen. El país pobre (México, Chile, por ejemplo) “paga” la cantidad de gases de invernadero que no se emiten al aire, emitiendo certificados de reducción de emisiones, que se comercializan en la Bolsa de Valores como “bonos de carbono”. Las empresas corporativas  compran acciones de esos proyectos de forestación en los países subdesarrollados, y con esto no tienen que cumplir con la obligación de disminuir sus emisiones contaminantes en sus países de origen. El mercado de carbono avalado por Kioto, permitió la entrega a los países contaminadores una serie de permisos o derechos de emisión, que serían equivalentes a sus niveles de emisiones requeridos. Podemos sacar dos conclusiones: 1- son empresas corporativas trasnacionales, contaminantes en sus países de origen (y continuarán contaminando, ahora con certificados que las convertirá en defensoras del ambiente); y 2 - lo del principio: pagan para contaminar.

 

 

Recursos naturales:

 

La manutención en  tres décadas de neoliberalismo del “estilo de vida” estadounidense y europeo, se sustento en el saqueo a los pueblos del mundo. O sea un “estilo de vida” en la que un 20% de la población de la tierra utiliza el 80% de los recursos del planeta, despojando al 80% de la población de su porción justa de recursos. Y de continuar esto así, a la larga destruirá al planeta. Ni los pueblos indígenas ni los no indígenas podremos sobrevivir como especie si se sigue privilegiando y protegiendo la explotación, y la riqueza mal habida a partir de que el capitalista fije nuevamente (después de la recesion) las reglas de cómo vivir y morir. Digamos no a la práctica  de  nuevos amos a viejos esclavos.

 

Así, la supervivencia de los pueblos indígenas y los recursos naturales  tendrá que ser a partir de la construcción de la democracia y el socialismo en un nuevo proyecto de nación, y esto depende de saber como responder al doble fascismo de la globalización neoliberal-hoy en recesion- uno es el fascismo fundamentalista que se alimenta del desalojo, desahucio, la inseguridad económica y el temor del pueblo; y el otro el fascismo económico que destruye los derechos consuetudiradios de los pueblos indignas .

 

 

Así,  tierras, territorios, agua, aire, recursos naturales de los pueblos *Chontales y Zoques del Istmo de Tehuantepec donde las políticas del mal gobierno buscan convertir en mercancía el patrimonio natural y cultural, amenazando las vidas y culturas mediante proyectos de “desarrollo” impuestos como el Plan Puebla Panamá- Colombia, rebautizado como Proyecto Mesoamericano; Entre sus ejes, está el Proyecto de Infraestructura Carretera, que con la construcción de la supercarretera Oaxaca-Istmo-Huatulco destruirá nuestros lugares sagrados, e invadirá y despojara a las comunidades de sus  tierras, beneficiando únicamente a los empresarios y hoteleros de  Bahías de Huatulco. 

 

Así mismo el “Megaproyecto del Corredor Eólico del Istmo de Tehuantepec” impuesto e impulsado por el gobierno Federal, estatal, municipal y por las multinacionales: Unión FENOSA, Iberdrola, Preneal, Endesa, Fuerza Eólica, Eoliatec, Acciona, Italaise, Electrica de Francia, Gamesa Eurus, GES, Parques Ecológicos de México, Desarrollo Eólicos Mexicanos, de capital español principalmente, cuya finalidad es la producción de energía eléctrica eólica, sin que se consulte primero a los pueblos indígenas y sin ningún beneficio real. primero que no la consumiremos (la energía ) y segundo, su costo seguirá incrementándose y, poniendo en riesgo nuestra tierra al sujetarla a contratos de arrendamiento por 60 años firmado con engaños y por un pago de 150 pesos anual, mientras que éstas ganan al año más de 3 millones de pesos por cada aerogenerador.

 

Otro hecho es la  privatización  de la  pesca en las lagunas del Delta del Colorado al  Pueblo Cucapa, en Baja California. Criminalizando el derecho de ese pueblo a subsistir mediante la pesca y por lo tanto su identidad cultural. Del otro lado del país, miles de indígenas campesinos del estado de Chiapas (sureste) iniciaron  una marcha caravana para manifestar su rechazo por la llegada de  empresas mineras "Linear Gold" y "Blackfire",  transnacionales de Canadá y Estados Unidos a la región de la sierra, las cuales extraen barita en la región montañosa, y en la costa, las transnacionales explotan magnetita y titanio, entre otros minerales, a pesar de las protestas de los habitantes.

 

 

Otro caso es el Proyecto Mileniun en puebla que incluye la construcción de un parque industrial, Clubes para practicar golf, equitación, arco y tiro, y de zonas residenciales. Y en Oaxaca y Veracruz,  en la  región donde viven los pueblos indígenas Zoques, Huaves, Zapotecos, Chinantecos, Mazatecos, Mixes, Nahuas, Chontales, Popolucas, Tzotziles y Chochos se pretende imponer el Corredor Transismico Oaxaca-Veracruz,  mejor conocido como MEGA PROYECTO EN EL ISTMO DE TEHUÁNTEPEC que contendrá  ferrocarriles y dos terminales portuarias, presas, túneles y canales y autopistas. Aunado a ello, el Corredor BIOLÓGICO MESOAMERICANO que es un programa en plena ejecución financiado desde hace al menos tres años por el GEF-Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo y en menor medida por el PNUD, el PNUMA y otros donantes. El Corredor Biológico Mesoamericano incluye los Estados Mexicanos de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana Roo, además de todos los países centroamericanos. Otro es el caso de  el PROYECTO MINERO DE LA MONTAÑA DE GUERRERO, en la región de La Montaña "se han detectado yacimientos minerales incluso con vetas más grandes que las de Campo Morado (situado en la región de  Tierra Caliente), considerado actualmente como el proyecto más importante de América. Pero sin embargo,  Allí habitan alrededor de 200 mil tlapanecos, nahuas y mixtecos que están próximos ha ser desalojados  “removidos” dicen las autoridades.

 

Las formas empleadas para el despojo de los territorios indígenas, hasta ahora han sido variadas, entre las que destacamos:

 

-Expedición de nuevas resoluciones presidenciales sobre tierras, que ya muchos años antes habían sido reconocidas como bienes comunales (tal es el caso de la región chimalapas)

 

-Expropiación de territorios indígenas, por variadas causas que van desde la creación de “áreas protegidas”, y de la construcción de instalaciones militares para el adiestramiento de destacamentos del Ejército y Fuerza Aérea Mexicano hasta la creación de “Centros de Desarrollo Comunitario”.

 

 

MILITARIZACIÓN Y PARAMILITARIZACIÓN EN TERRITORIOS INDÍGENAS

 

La presencia militar y paramilitar en territorios indígenas ha causado graves consecuencias en todo los aspectos de la vida comunitaria de los pueblos indígenas, que van desde psicológicos hasta imposición de actividades remuneradas o no que se van imponiendo en la comunidad. Si bien bajo la hegemonía de los militares se lleva el proceso social, éste se realiza con la participación de las estructuras del Estado y de sus fuerzas policíacas con fines militares, bajo el pretexto de la seguridad nacional, el combate al narcotráfico, al terrorismo y a la ingobernabilidad. Los retenes militares que ocupan los territorios indígenas llevan consigo una violación a los derechos colectivos de los pueblos indígenas y de los individuales de sus miembros, así como pobreza, violencia, impunidad y ningún desarrollo.

 

Para los pueblos indígenas el capitalismo en recesion alimento la inseguridad económica, deterioro la diversidad y la identidad cultural y ataco las libertades y derechos políticos consuetudinarios de los pueblos indígenas y  robo  tierras fértiles para el cultivo extensivo y de exportación para favorecer al capitalista agrario y con ello desgarro la vida y la cultura de las comunidades

 

 

Respuestas de los pueblos indígenas

 

La expectativa libertaria de los pueblos indígenas, ya no es solo dentro de la Cultura de la resistencia, sino en la construcción de un nuevo andamiaje político, social,  económico y cul

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