fORO MAYA PENINSULAR DE YUCATAN Y QUINTANA ROO
POR UN MEXICO JUSTO E INCLUYENTE

CRISIS CAPITALISTA, PUEBLOS INDIGENAS Y LOS ACUERDOS DE SAN ANDRES EN EL  SOCIALISMO MEXICANO [1]

 

Por Guillermo May Correa[2]

 

 “los indígenas  actuales no son  más inteligente que los  antiguos abuelos Mayas, Aztecas o Toltecas,  aunque no sabemos todavía si suficientemente  inteligentes para resolver los complejos Problemas de hoy. Estamos apostando a que pueden lograrlo”.

 

 

Introducción

 

La recesion capitalista mundial no detuvo, en México, la profundización de las políticas neoliberales llevadas acabo por el gobierno espurio panista de Felipe Calderón Hinojosa, fiel lacayo del capitalismo imperial, sino como se ve, las radicalizo; prueba de ello es que las trasnacionales y la burguesía nativa se empeñan en apoderarse con mayor trapacería de las tierras y territorios de los pueblos indios, ya que es ahí, en donde se encuentran gran parte de los recursos naturales que generan energía eléctrica, agua dulce, litio, plata, oro, Cobre, biodiversidad, aire y  cultura tangible e intangible; y que es porción importante de lo que se conoce como patrimonio nacional y le da sentido a la Soberanía del pais.

 

Esto obliga a los pueblos indios a redoblar los esfuerzos de organización y de lucha y a plantearse ya no solo la autonomía y la libre determinación en un nuevo proyecto de nación, sino que este tiene que ser de  otro signo de vida. Para tal caso, ideológica y consensualmente socialista, tomando como referencia nuestras raíces como pueblos primeros. La vida en colectivo en las sociedades indígenas ha sido el modo, la forma o la manera en que los pueblos indígenas de México han construido y preservado las raíces de su existencia a través de siglos de historia y de luchas de resistencia. 

 

 

Durante y después de la invasión y conquista militar de los españoles en el continente; así como en el transcurso de la colonia; durante y después de la independencia; la Reforma y la Revolución mexicana, como también en el  Estado benefactor y el neoliberalismo, la ideología  socialdemócrata y la democracia cristiana, ambas en el  sistema capitalista, nunca durante todos los  siglos pasados y el actual,  han tenido el mínimo interés de reconocer a los pueblos indígenas como sujetos de derecho colectivos. Mas bien los  excluyeron de sus sociedades, cada vez con mayor despojo, miseria y sin morada. Por lo tanto el capitalismo ha sido y es, un peligro para su modo de existencia.

 

Por eso hoy más que nunca se presenta la necesidad de conocer no solamente otras formas de existencia, sino otras lógicas, cosmovisiones y maneas de organizar a las sociedades no indígenas, a los mundos no indígenas, que tengan algo de común con las de los pueblos indígenas. Evitando repetir los 517 años pasados, que han significado para los pueblos originarios: explotación, exclusión,  discriminación, racismo y pobreza; y aún cuando que  la Nación mexicana nacida de su semilla, solo ha favorecido a  los poderosos y  la burguesía, negándoles a los indígenas  su existencia y su derecho a construir su propio camino, han sido los primeros en defender a la patria. Recordemos el  primero de enero de 1994.

 

Aun cuando por todas las veredas de la Nación  esta regada la  sangre indígena aportada en la lucha en contra del esclavismo, el feudalismo, y el capitalismo, hoy siguen pareciendo “cuerpos sin alma” ante la vista del otro, con sus efectos reales como: explotación, extorsión y exclusión – social y política -; rechazo y agresión – verbal, sicológica y física-;  bloqueó económico, cultural, laboral y social; falta de acceso a la educación, al descanso y a la recreación; desnutrición y hambre; enfermedades previsibles por vacunación, enfermedades llamadas tropicales;  violencia descomunal – militar y paramilitar;  etnocidio y genocidio; neocolonialismo, indigenismo del Estado capitalista; todo ello, no sin respuestas de los pueblos, encuadradas en la lucha de clases y en la lucha por la reconstitución integral en un marco de  autonomía  y la libre determinación.

 

 

En este contexto, ante el resurgimiento de las luchas de los pueblos indígenas   en el continente Latino y Sudamericano en los últimos años (Bolivia, Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Honduras, El salvador, Guatemala), posterior a otro resurgimiento,  como el del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el Congreso Nacional Indígena (CNI)  que logro proyectar a los pueblos indígenas de México en su verdadero influjo político; y a la sociedad mexicana varias acciones de masas, no fue suficiente para doblegar al Estado. Apareció  después el rostro de la traición de los poderes del Estado mexicano (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), con la imposición de la contrarreforma de indígena conocida como Bartlett-Ceballos Ortega.  Como efecto de esto, los pueblos indígenas entraron a una “fase de poca visibilidad”, sumergiéndose en su mundo interno,  a reflexionar y discutir sobre el futuro de su identidad colectiva y revisar su desempeño sobre la persecución de sus demandas en el capitalismo (no sin crear sus zonas de influencia autónomas -Caracoles, Municipio autónomos y Juntas de Buen Gobierno en Chiapas) y otras regiones del pais.  Y discutiendo la posible inserción de sus demandas, a partir del siguiente momento, dentro de un  proyecto socialista como alternativa para México. Tomando como punto y seguido, redimensionar la lucha  hacia una nueva  independencia nacional y la insurgencia por el socialismo.

 

 

Cosmogonía

 

Los pueblos indígenas de México  han sido victimas de un traumatismo histórico por causa de la ruptura deliberada de su experiencia civilizatoria milenaria. Antes de esto, su forma de organización social prehispánica, tiempo y espacio como filosofía integradora –cosmos y ser-, les permitió construir conductos que interrelacionaron la producción, la economía, el entorno social, la política y la teología, a modo de centralidad en la matriz cultural que le dio cause a su existencia, que aún hoy pueden expresar a través de sus formas de organización variada y colectiva  (pluricultural).

 

 

Contexto actual

 

La burguesía y los voceros del sistema capitalista – en México y en el exterior-  tiemblan de espanto, aun cuando dicen que la crisis global capitalista “ha tocado fondo” o que “aminora” y que se ven señales de recuperación. Y que por lo tanto, las cosas volverán a ser como antes. Nada más falso, veamos porque: existen razones de peso para cuestionar la solidez de estos anuncios; entre estos,  que una crisis económica capitalista no es nunca una línea de descenso constante. Es una caída generalizada, pero que ocurre en medio de movimientos de signo variado; que provocan alzas momentáneas de indicadores que son engañosos si se toman como expresiones autosuficientes para explicar la tendencia dominante.

 

 

La crisis actual comenzó como el estallido de una burbuja financiera en el sector inmobiliario de Estados Unidos, y se contagio en pocas semanas  por el planeta.  Pero no es la única burbuja presta a estallar. Hay otra de ellas es el crédito al consumo, o sea tarjetas de crédito que acumulan una bomba de un millón de millones de dólares que pueden estallar en cualquier momento y elevar aun mas la temperatura de la crisis capitalista. Otra es que no existe aun ninguna regulación sobre la especulación financiera y sus paraísos fiscales. El mas peligroso de ellos son los llamados Swaps de riesgo crediticio, del cual se estima en unos 62 millones de millones (billones en español) que es mas de cinco veces el Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos, y mucho mas que el  dinero destinado a planes de rescate por el gobierno de ese pais y otros. Estos instrumentos están difundidos por el mundo globalizado y son altamente “tóxicos” o sea títulos de valor sin respaldo real,  pero se sabe que son otra burbuja de muchos megatones presta a estallar. Otro problema es el estado real de los bancos, pues su aparente solidez resulta falsa. Y esto ensombrece más  a México que esta enchufado al dólar gringo y teniendo en el poder al PRIAN de extrema derecha que continua por mas de 25 años profundizando las políticas neoliberales, con efectos devastadores para la mayoría de la población como es: crecimiento del desempleo con todos sus desenlaces-muerte económica de los trabajadores-; recorte del gasto publico, menor recaudación fiscal, nulo cobro de impuestos del gobierno a la gran burguesía, nacional y extranjera; precios mas reducidos de las exportaciones petroleras, y de materias primas; o cierre de los mercados exteriores para ellas; disminución de las remesas que se envían los migrantes a sus familias  desde el exterior; privatización de la Universidad Publica y de la Seguridad Social y del sistema de pensiones; debilitamiento de las organizaciones sindicales y destrucción de sus contratos colectivos de trabajo y de las condiciones generales de trabajo del Sector  Central. Por la destrucción del medio ambiente sequía en la milpa y sequía en la floración que sirve para que las abejas produzcan su miel, causando muerte económica del indígena maicero y muerte física de la abeja; el capitalismo somete a la madre tierra a un sufrimiento grande, ya que la destruye, desperdicia, contamina y abarata para el mercado internacional.  Así como también provocando el desmantelamiento y destrucción de las situaciones materiales de existencia y reproducción de la sociedad agraria y agropecuaria; ruptura del pacto corporativo y rebeliones armadas y creciente militarización del pais con directa (penetración militar) de los Estados Unidos de Norteamérica; protesta social en ascenso; artimaña de la socialdemocracia (PRI, caldero-chuchos del PRD) para favorecer las ganancias  del gran capital neoliberal en detrimento de millones de mexicanos, con la aprobación del paquete fiscal para 2010.

 

Hoy México es uno de los países de tercer del mundo en donde existen las mayores diferencias entre los ingresos de los de los ricos y de los pobres, donde las desigualdades entre ricos y pobres son mas profunda. Simultáneamente, hoy el planeta se debate entre crisis económicas, pandemias, cambios climáticos, peligros de guerra y otros problemas concurrentes.

 

Pero hoy también, en el proceso de la  mercantilización de la vida, los alimentos, el agua, la biodiversidad, los recursos naturales y el territorio, los pueblos indios y no indios ya no pueden ser manejados como marionetas, y dentro de su compleja condición social, se politizan,  adquieren conciencia de clase, dejan de creer que lo único importante del mundo son las leyes del mercado y el sistema capitalista de producción, y  se organizan y luchan por su liberación nacional y un  socialismo  profundamente democrático.

 

Razonamientos teóricos e ideológicos

 

El  nuevo pensamiento del Socialismo mexicano, por su importancia, actualidad y vigencia, es fundamental tanto en el terreno teórico como en el práctico. El Marxismo como teoría y el Socialismo como practica de vida en sociedades, tienen que encontrar o construir los instrumentos que armonicen la convivencia existencial de las significaciones de etnia y clase. Evitando el reduccionismo economicista o los actos de voluntarismo y asistencialismo focalizado,  que niegan la especificidad del sujeto indígena y su pertenencia a un pueblo; conceptualizándolo solo en su calidad de clase subordinada. Negando con ello su identidad política y cultural.

 

En una carta de Engel a Bloch, fechada el 21 de septiembre de 1890, se lee este pasaje: “según la concepción del Materialismo Histórico el factor decisivo en la historia es, en ultima instancia, la producción y la reproducción de la vida material. Ni Marx ni yo hemos sostenido algo más. Si alguien ha entendido que el factor económico es algo decisivo, ha convertido aquella proposición, en una proposición falsa, abstracta, absurda y sin sentido”.

 

 

Dos prácticas anotan aportar los pueblos indígenas  en la construcción del socialismo mexicano,  la práctica de la democracia colectiva  y la practica comunitaria  de la  autonomía. La democracia para estructurar y organizar el poder político nacional, y la autonomía para limitar el poder político centralizado. El poder centralizado hace posible la pasión del poder y la autonomía representa la razón del pueblo, por lo que, tendremos que alcanzar la armonía entre pasión y razón.

 

 

 

Propuesta de los indígenas al  socialismo

 

Reflexionando que la globalización, el neoliberalismo y las políticas de ajuste, como proceso histórico del capital, y como ideología y política de la clase dominante, la burguesía, fue inicialmente en el mundo y en México, una respuesta esencialmente política a lo que los responsables políticos y privados agrupados en el seno de la Trilateral o consenso de Washington, llamaban hacia mediados de los años setentas, la “crisis de gobernabilidad”. Y que hasta el momento “las democracias Representativas” , aun las mas desarrolladas, han sido incapaces de contener la ejecución de  las políticas neoliberales en nuestro pais, y que las diferentes variantes de la socialdemocracia han venido operando mas como instrumentos de la globalización del capital y menos como “correctoras” de la misma; que la profundidad de las transformaciones capitalistas y de la crisis le dan actualidad, en términos de estrategia política, al debate que desde 1899 se abrió en las filas del movimiento socialista y ahora en el movimiento indígena, entre reforma o revolución.

 

Carlos Marx nos ha dado la manera para comprender la dinámica interna de los acontecimientos sociales e históricos, al señalar con su método de interpretación, la necesidad de ver en los hechos reales el verdadero motor de la dinámica social. Esto es que con Marx, se opera en el socialismo el transito hacia la ciencia y la conciencia. Con esta idea y para tal fin,  los pueblos indígenas de México, deducen como obligatorio, que para iniciar este proceso, hay que  combatir y eliminar la política  “multiculturalista liberal” (individualización). Ya que la fuente de esta “culturización” ha sido uno de los factores de la negación de las soluciones políticas a las demandas concretas de las poblaciones indígenas. El “multiculturalismo liberal” (individualización),  con el disfraz del folclor, “la tolerancia” o la “no violencia” impone la despolitización de los pueblos, al mismo tiempo que el capitalismo inventa  al resto de la sociedad y trasmite a través de los medios de comunicación que la cultura indígena colectiva, es equivalente a la  barbarie y al fanatismo y por lo tanto frena la “democracia”. El objetivo del capitalismo con esto es el colapso de las comunidades y la pérdida de la sustentabilidad cultural y ecológica de la “comunidad nacional” misma.  Por ello un paso necesario de  los pueblos indígenas en la construcción del proyecto socialista, es  transitar de la “culturización” de la política, a la politización de la cultura. Apropiando los Acuerdos de San Andrés Sacanch´en  de los Pobres en esta perspectiva:

 

Reconocer a los Pueblos Indígenas en la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos Socialistas.

 

El Estado Socialista dará el reconocimiento, como garantía constitucional, del derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas que son los que "descienden de poblaciones que habitaban en el país en la época de la conquista o la colonización y del establecimiento de las actuales fronteras estatales, y que, cualquiera que sea su situación jurídica, conservan sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas, o parte de ellas. La conciencia de su identidad indígena deberá considerarse un criterio fundamental para determinar los grupos a los que se aplican las disposiciones" sobre pueblos indígenas. El derecho a la libre determinación se ejercerá en un marco constitucional de autonomía asegurando la unidad nacional. Podrán, en consecuencia, decidir su forma de gobierno interna y sus maneras de organizarse política, social, económica y culturalmente. El marco constitucional de autonomía permitirá alcanzar la efectividad de los derechos sociales, económicos, culturales y políticos con respeto a su identidad.

 

2. Ampliar participación y representación políticas.

 

El Estado socialista impulsara cambios jurídicos y legislativos que amplíen la participación y representación políticas local y nacional de los pueblos indígenas, respetando sus diversas situaciones y tradiciones, y fortaleciendo un nuevo federalismo en la República mexicana. El reclamo de que las voces y demandas de los indígenas sean escuchadas y atendidas debe llevar al reconocimiento de derechos políticos, económicos, sociales y culturales de los pueblos indígenas, dentro del marco de la nación mexicana socialista, y a una decisiva conformación del Estado en materia de prácticas institucionales..

 

3. Garantizar acceso pleno a la justicia.

 

El Estado Socialista  garantizara el acceso pleno de los pueblos a la jurisdicción del Estado mexicano socialista, con reconocimiento y respeto a especificidades culturales y a sus sistemas normativos internos, garantizando el pleno respeto a los derechos humanos. Estimulara que las instancias de procuración de justicia reconozcan las autoridades, normas y procedimientos de resolución de conflictos internos a los pueblos y comunidades indígenas, para aplicar justicia sobre la base de sus sistemas normativos internos, y que mediante procedimientos simples, sus juicios y decisiones sean convalidados por las autoridades jurisdiccionales del Estado Socialista.

 

4. Promover las manifestaciones culturales de los pueblos indígenas.

 

El Estado Socialista  impulsara políticas culturales nacionales y locales de reconocimiento y ampliación de los espacios de los pueblos indígenas para la producción, recreación y difusión de sus culturas; de promoción y coordinación de las actividades e instituciones dedicadas al desarrollo de las culturas indígenas, con la participación activa de los pueblos indígenas; y de incorporación del conocimiento de las diversas prácticas culturales en los planes y programas de estudio de las instituciones educativas públicas. El conocimiento de las culturas indígenas es enriquecimiento nacional y un paso necesario para eliminar desigualdades y discriminaciones hacia los indígenas.

 

5. Asegurar educación y capacitación.

 

El Estado Socialista  asegurara a los indígenas una educación que respete y aproveche sus saberes, tradiciones y formas de organización. Con procesos de educación integral en las comunidades que les amplíen su acceso a la cultura, la ciencia y la tecnología; educación profesional que mejore sus perspectivas de desarrollo; capacitación y asistencia técnica que mejore los procesos productivos y calidad de sus bienes; y capacitación para la organización que eleve la capacidad de gestión de las comunidades. El Estado socialista deberá respetar el que hacer educativo de los pueblos indígenas dentro de su propio espacio cultural. La educación que imparta el Estado socialista será intercultural. Se impulsará la integración de redes educativas regionales que ofrezcan a las comunidades la posibilidad de acceder a los distintos niveles de educación.

 

6. Garantizar la satisfacción de necesidades básicas.

 

El Estado socialista  garantizara a los pueblos indígenas condiciones que les permitan ocuparse de su alimentación, salud y servicios de vivienda en forma satisfactoria y por lo menos un nivel de bienestar aceptable. La política social impulsará programas prioritarios para que la población infantil de los pueblos indígenas mejore sus niveles de salud y alimentación, y de apoyo a la actividad y capacitación de las mujeres indígenas.

 

7. Impulsar la producción y el empleo.

 

El Estado socialista impulsara la base económica de los pueblos indígenas con estrategias específicas de desarrollo acordadas con ellos, que aprovechen sus potencialidades humanas mediante actividades industriales y agroindustriales que cubran sus necesidades y produzcan excedentes para el comercio justo o el trueque; que coadyuven a generar empleo a través de procesos productivos que incrementen la producción de sus recursos; y que mejoren la dotación de servicios básicos de las comunidades y su entorno regional. Los programas de desarrollo rural de las comunidades indígenas se sustentarán en procesos de planeación en los que el papel de sus representantes será central desde el diseño hasta la ejecución.

 

8. Proteger a los indígenas migrantes.

 

El Estado socialista  impulsara políticas sociales específicas para proteger a los indígenas migrantes, tanto en el territorio nacional como más allá de las fronteras, con acciones interinstitucionales de apoyo al trabajo y educación de las mujeres, y de salud y educación de niños y jóvenes, las que en las regiones rurales deberán estar coordinadas en las zonas de aportación y en las de atracción de jornaleros agrícolas.

 

 

Principios de una nueva relación

 

El Estado Socialista  asume el compromiso de que los Principios que  normaran la  acción  en su nueva relación con los pueblos indígenas son:

 

    a) Pluralismo.

 

El trato entre los pueblos y culturas que forman la sociedad mexicana ha de basarse en el respeto a sus diferencias, bajo el supuesto de su igualdad fundamental. Como consecuencia, ha de ser política del Estado Socialista normar su propia acción y fomentar en la sociedad una orientación pluralista, que combata activamente toda forma de discriminación y corrija las desigualdades económicas y sociales. Igualmente, será necesario avanzar hacia la conformación de un orden jurídico nutrido por la pluriculturalidad, que refleje el diálogo intercultural, con normas comunes para todos los mexicanos y respeto a los sistemas normativos internos de los pueblos indígenas. El reconocimiento y promoción de la naturaleza pluricultural de la nación significa que, con el propósito de fortalecer la cultura de la diversidad y la tolerancia en un marco de unidad nacional, la acción del Estado Socialista y sus instituciones debe realizarse sin hacer distinciones entre indígenas y no indígenas o ante cualquier opción sociocultural colectiva. El desarrollo de la nación debe sustentarse en la pluralidad, entendida como convivencia pacífica, productiva, respetuosa y equitativa de lo diverso.

 

 b)Sustentabilidad.

 

Es indispensable y urgente asegurar la perduración de la naturaleza y la cultura en los territorios que ocupan y utilizan de alguna manera los pueblos indígenas. Respetando la diversidad cultural de los pueblos indígenas, las acciones de los niveles de gobierno y las instituciones del Estado mexicano deben considerar criterios de sustentabilidad. Las modalidades tradicionales de aprovechamiento de los recursos naturales que ponen en práctica los pueblos y comunidades indígenas, forman parte de sus estrategias de persistencia cultural y de nivel de vida. Se impulsará el reconocimiento, en la legislación, del derecho de los pueblos y comunidades indígenas a recibir el resarcimiento correspondiente cuando la utilización de los recursos naturales, que el Estado realice, ocasione daños en su hábitat que vulneren su reproducción cultural. Para los casos en los que el daño ya se hubiere causado, y los pueblos demuestren que las compensaciones otorgadas no permiten su reproducción cultural, se promoverá el establecimiento de mecanismos de revisión que permitan que, de manera conjunta, el Estado Socialista y los afectados analicen el caso concreto. En ambos casos, los mecanismos compensatorios buscarán asegurar el desarrollo sustentable de los pueblos y comunidades indígenas. De común acuerdo con los pueblos indígenas, el Estado impulsará acciones de rehabilitación de esos territorios  y respaldará sus iniciativas para crear condiciones que aseguren la sustentabilidad de sus prácticas de producción y de vida.

 

c) Integralidad.

 

El Estado socialista impulsara la acción integral y concurrente de las instituciones y niveles de gobierno que inciden en la vida de los pueblos indígenas, evitando las prácticas parciales que fraccionen las políticas públicas. Debe, asimismo, propiciar el manejo honesto y transparente de los recursos públicos destinados al desarrollo de los pueblos indígenas, a través de una mayor participación indígena en la toma de decisiones y en la contraloría social del recurso público.

 

d) Participación.

 

El Estado Socialista favorecerá que la acción institucional impulse la participación de los pueblos y comunidades indígenas y respete sus formas de organización interna, para alcanzar el propósito de fortalecer su capacidad de ser los actores decisivos de su propio desarrollo. Debe promover, en colaboración con las expresiones organizativas de los pueblos indígenas, que estos vigoricen sus capacidades de decisión y gestión. Y debe asegurar la adecuada corresponsabilidad del gobierno y los pueblos indígenas en la concepción, planeación, ejecución y evaluación de acciones que actúan sobre los indígenas. Puesto que las políticas en las áreas indígenas no sólo deben ser concebidas con los propios pueblos, sino implementadas con ellos, las actuales instituciones indigenistas y de desarrollo social que operan en ellas deben ser transformadas en otras que conciban y operen conjunta y concertadamente con el Estado y con  los propios pueblos indígenas.

 

e) Libre determinación.

 

El Estado socialista respetará el ejercicio de la libre determinación de los pueblos indígenas, en cada uno de los ámbitos y niveles en que harán valer y practicarán su autonomía diferenciada, sin menoscabo de la soberanía nacional y dentro del nuevo marco normativo para los pueblos indígenas. Esto implica respetar sus identidades, culturas y formas de organización social. Respetará, asimismo, las capacidades de los pueblos y comunidades indígenas para determinar sus propios desarrollos. Y en tanto se respeten el interés nacional y público, los distintos niveles de gobierno e instituciones del Estado mexicano socialista no intervendrán unilateralmente en los asuntos y decisiones de los pueblos y comunidades indígenas, en sus organizaciones y formas de representación, y en sus estrategias vigentes de aprovechamiento de los recursos naturales.

 

Nuevo marco jurídico.

 

El establecimiento de la nueva relación entre los pueblos indígenas y el Estado Socialista, tiene como un punto de partida necesario la edificación de un nuevo marco jurídico nacional y en las entidades federativas, para tal efecto, el reconocimiento en la Constitución Política Nacional de demandas indígenas que deben quedar consagradas como derechos legítimos son:

 

a) Derechos políticos. Para fortalecer su representación política y participación en las legislaturas y en el gobierno, con respeto a sus tradiciones y para garantizar la vigencia de sus formas propias de gobierno interno.

 

b) Derechos de jurisdicción. Para que se acepten sus propios procedimientos para designar sus autoridades y sus sistemas normativos para la resolución de conflictos internos, con respeto a los derechos humanos.

 

 

c) Derechos sociales. Para que se garanticen sus formas de organización social, la satisfacción de sus necesidades humanas fundamentales y sus instituciones internas.

 

d) Derechos económicos. Para que se desarrollen sus esquemas y alternativas de organización para el trabajo y de mejora de la eficiencia de la producción.

 

e) Derechos culturales. Para que desarrollen su creatividad y diversidad cultural y la persistencia de sus identidades.

 

 

2. El reconocimiento en la legislación nacional de las comunidades como entidades de derecho público, el derecho a asociarse libremente en municipios con población mayoritariamente indígena, así como el derecho de varios municipios para asociarse, a fin de coordinar sus acciones como pueblos indígenas. Las autoridades competentes realizarán la transferencia ordenada y paulatina de recursos, para que ellos mismos administren los fondos públicos que se les asignen, y para fortalecer la participación indígena en el gobierno, gestión y administración en sus diferentes ámbitos y niveles. Corresponderá a las Legislaturas estatales determinar, en su caso, las funciones y facultades que pudieran transferírseles.

 

3. El reconocimiento de que en las legislaciones de los estados de la República, deben quedar establecidas las características de libre determinación y autonomía que mejor expresen las situaciones y aspiraciones diversas y legítimas de los pueblos indígenas.

 

En la determinación del marco jurídico y en la definición de las particularidades de la nueva relación del Estado socialista con los indígenas, el Poder Legislativo será decisivo.

 

En donde coexistan diversos pueblos indígenas, con diferentes culturas y situaciones geográficas, con distintos tipos de asentamiento y organización política, no cabría adoptar un criterio uniforme sobre las características de autonomía indígena a legislar.

 

Las modalidades concretas de autonomía deberán definirse con los propios pueblos indígenas.

 

Para determinar de manera flexible las modalidades concretas de libre determinación y autonomía en la que cada pueblo indígena encuentre mejor reflejada su situación y sus aspiraciones, deberán considerarse diversos criterios como: la vigencia de sus sistemas normativos internos y sus instituciones comunitarias; los grados de relación intercomunicaría, intermunicipal y estatal; la presencia y relación entre indígenas y no indígenas; el patrón de asentamiento poblacional y la situación geográfica, los grados de participación en las instancias de representación política y niveles de gobierno, entre otros.

 

 

Enemigos y partidarios del  socialismo en México

 

Todos condenan el cambio climático pero nadie señala los orígenes del mismo, “que es el capitalismo y si no lo combatimos, no solo los pueblos indios, sino el mundo entero esta condenado a perecer”. Los voceros e ideólogos del capital  también pretenden que los mexicanos ignoraren los  términos “explotación” “miseria” y a quienes no pueden ocultar por que es tan evidente su condición de pobreza humana, el sistema capitalista los llama “grupos vulnerables”. México esta en venta, México privatiza,

 

Porque existe un proceso de desnacionalización de las riquezas básicas,  ya que las mas de 40 empresas trasnacionales capitalistas,  la mayoría extranjeras, que aunque hay una crisis de la elite política, estas no se mueven por si solas, ya que hay un jefe en cada trasnacional,   que controlan el poder, la economía, la política, y que son la causa directa tanto de “desastres naturales” como de la explotación y la miseria, además de la perdida de la Soberanía son: America Móvil. Walt Mart de México, Telecom, Elektra. Grupo Financiero Imbursa, Televisa, FEMSA, Grupo México, Grupo Carso, Grupo Bimbo, Grupo Alfa,  American Express, Axa Seguros, Bacardí, Banamex, Bancomer, British Petrolean, Bristol-Mayers Squibb de México, Chrysler de México, DuPont México, EASD México, Exxon Móvil México, Ford Motor Company, Gas Natural México, GE Internacional México, Glaxo Smith Kline, Hewlett-Packard México, Holcim Apasco, Hutchison Ports Holdin Grup, Kansas City Souther de México, Metlife de México, Microsoft México, Mitsubishi de México, Monsanto Comercial, Syngenta, Parlem,  Nestlé México, Nextel, Pfizer, Philips mexicana, Procter y Gamble, Robwt Bosh México, Sabritas, Samsung México, Schneider Electrics México, Scotiabank, Siemens de México, Telefonía Móvil, Toshiba de México.

 

 

Estas empresas  han declarado una guerra en contra de la vida de los pueblos indígenas y no indígenas de México. La nueva derecha mexicana -fascista- en el poder (PAN-PRI)  se parece más a la vieja oligarquía del siglo XIX, cuya única preocupación era la ostentación, el lujo y el derroche, además de vivir de las rentas y los beneficios conseguidos de administrar los intereses de las compañías extranjeras a las cuales vendía su alma. Aunque nunca han pasado hambre, ni carencias, encumbran el neocolonialismo, asesinando a los pueblos indígenas. Se comportan como vende patrias. Lo indudable es que desde hace ya tiempo no tienen nación ni país, para el espurio Felipe Calderón y PAN y los  socialdemócratas del PRI, sólo hay un lenguaje, el dinero y poder de los de arriba; han convertido a México en una colonia de trasnacionales,  y por consiguiente estos son los enemigos del socialismo en nuestro pais, y ha quienes hay que derrotar.  Teniendo la certeza de que es cierto, estan en crisis pero no se caen solos, hay que tirarlos 

 

¿Cómo? Primero  para derrotarlos hay que tener muy encuesta que de acuerdo al tamaño del sapo es la pedrada.

 

Quienes estamos obligados somos   los partidarios del socialismo y  todos los trabajadores y las trabajadoras y  los otros movimientos sociales, así como los oprimidos, explotados. o sea todos los mexicanos y mexicanas que sufren y padecen los efectos de las acciones de estas trasnacionales y su estado capitalista. Converger en unidad con El Movimiento en Defensa de la Economía Popular, el Petróleo y la Soberanía Nacional que encabeza el Presidente legitimo de México Andrés Manuel López Obrador; con el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME); con el Movimiento por la Soberanía Alimentaria y Energética, los Derechos de los Trabajadores y las Libertades Democráticas; con la Asamblea Nacional de la Resistencia Popular; con la Otra Campaña; con el Congreso Nacional Indígena (CNI); con el EZLN; con la Conferencia Nacional Unitaria de las Izquierdas;  con el Dialogo Nacional.  Hacer alianzas con los partidos políticos de izquierda, con los obreros, los estudiantes, con todos los otros movimientos sociales, con la clase media democrática y nacionalista, con los cristianos comprometidos con las luchas populares,

 

¿Como? En muchos casos entrando al terreno de la acción directa: los obreros desempleados o amenazados a ser despedidos o que les eliminen sus contratos colectivos de trabajo, tienen la obligación de tomar las fábricas y administrar la producción y el producto de ella. Y organizar los servicios o sea, el control social  sobre los medios de producción. Y crear nuevas estructuras de la división internacional del trabajo que al mismo tiempo desarrolle una base económica que de sustento al socialismo.

 

Los campesinos sin tierra tienen la obligación de invadir y tomar las tierras de cultivo para darle a la producción agrícola y agropecuaria un uso y sentido social y colectivo.

 

Es urgente recuperar los recursos naturales, para lograrlo la revolución socialista tiene que nacionalizar: la industria minera, renacionalizar la industria eléctrica, nacionalizar el sistema bancario,  nacionalizar la industria alimentaria, renacionalizar los ferrocarriles, nacionalizar la industria siderurgia,  nacionalizar las tierras, aguas y mares.

 

Tiene que  Estatizar la industria del agua dulce, estatizar la industria maderera, estatizar el espacio aéreo, estatizar la industria marina,  estatizar la industria de la construcción, estatizar las comunicaciones, estatizar el transporte terrestre,   estatizar la industria turística.

 

Encausado todo ello, hacia un  nuevo Constituyente, una nueva Constitución un nuevo Proyecto de Nación  Socialista: los Estados Unidos Mexicanos Socialistas.

 

Y considerando la dimensión de los enemigos,  es valido utilizar  todas las formas de lucha antes, durante y después del proceso, dependiendo de la situación de cada momento de la lucha.

 

Socialismo latiomericano

 

México tiene que insertarse y participar como pueblo y como nación en la lucha que libran otros pueblos y naciones en  Sur  y Latinoamérica en contra del imperio capitalista. La composición de estas alianzas es la siguiente:  

 

La Alianza Bolivariana

Agregar un comentario

Tu nombre o Ingresar

Tu dirección de correo (no se mostrará)

Mensaje *

© 2020 fORO MAYA PENINSULAR DE YUCATAN Y QUINTANA ROO