fORO MAYA PENINSULAR DE YUCATAN Y QUINTANA ROO
POR UN MEXICO JUSTO E INCLUYENTE





2012 Y PUEBLOS INDIGENAS: EL AMOR A LA TIERRA EN LA REPUBLICA DEL AMOR     1
 
Por Guillermo May Correa 2

           
       

El dirigente indígena maya yucateco y líder de la guerra de castas, Jacinto Canek, pronuncio estas palabras hace más de dos siglos y medio, “…los hombres ricos no saben de la tierra, ni del mar ni del viento de estos lugares. ¿Qué saben ellos si noviembre es bueno para quebrar los maizales? ¿Qué saben si los peces ovan en octubre y las tortugas en marzo? ¿Que saben si en febrero hay que librar a los hijos y a las cosas buenas de los vientos del sur? Ellos gozan sin embargo de todo lo que produce la tierra, el mar y el viento de estos lugares. Ahora nos toca entender como y en que tiempo debemos librarnos de este mal…”
 
      Hoy, desde nuestra  Autonomía como pueblos, estamos en el proceso electoral del año 2012 teniendo en cuenta que es uno de los momentos claves y críticos o de crisis del capitalismo y que sus resultados impactara de manera decisiva el futuro de los pueblos indígenas y no indígenas del país,  tanto en sus  culturas como en su propósito civilizatorio. Lo sabemos porque La lucha y resistencia desde la cultura y la política del Pueblo Maya Yucateco o Peninsular, aunque no ha sido homogéneo por causas internas y externas ha mantenido un patrón común basado en la equivalencia de etnia y clase, y sobre la disyuntiva del multiculturalismo o el pluriculturalismo; el  folclor o la ciencia y cultura; la política indigenista de Estado o la indígena y autónoma; Pueblo Maya como sujeto social colectivo o subordinación individual como objeto del sistema. Son estas algunas realidades existentes de los retos planteados en el debate de hoy en día que tendrán que resolverse paralelamente con el conjunto de los no indígenas de la península de Yucatán y el país en un nuevo proyecto de Nación no capitalista, Teniendo en  cuenta el Derecho Consuetudinario perdura en el universo del Pueblo Maya Yucateco, y los demás pueblos indígenas de México.
Pensamiento indígena.
Para el Pueblo Maya Peninsular   el amor  a  la tierra y al territorio  es más de pertenencia que de propiedad,  es más de descendencia y principio que de dominio, más sagrada que comercial. Porque para nosotros  el origen de todos los demás derechos es la tierra, en el sentido del territorio. El  pensamiento indígena sobre  la tierra, es de convivencia, por lo tanto es  solidario y humanista. La tierra no es solamente el suelo. La forman también los animales y las plantas; las milpas y los cenotes; las abejas y las piedras; el aire y las aves; las cuevas, la lluvia y los seres humanos. La tierra tiene vida y es de todos, así como también la tierra es nacimiento de los derechos y los valores  y  por eso los mayas la amamos.
Por lo tanto la Dualidad, como dinámica de pensamiento y ordenador determinante para los pueblos indígenas, contienen principios caminos, intenciones, valores y ha sido el paso original y universal  de su existencia, visualizado en un profundo sentido de lo religioso y lo colectivo y comunal, así como en el arraigo a la tierra y en el respeto a la palabra y la convivencia con la naturaleza, formando entidad e identidad. Esto es: Ver en el otro, ver en lo otro, avanzar en la posibilidad de la Completitud: o sea, Complementaridad y Plenitud,   significando esto el otro necesario.
Por eso para el  pueblo maya yucateco o peninsular, como pueblo originario, nuestro propio espacio interno  es entendido no como de supervivencia, sino como presencia total, objetiva y actuante; integralidad que demuestra que como pueblos  conservamos un proyecto de existencia autónomo y  que mira la probabilidad y la posibilidad de que en un nuevo Estado pluricultural, en un nuevo Proyecto de País,  diverso, autogestionario y no capitalista, nuestros pueblos originarios puedan ofrecer al planeta una perspectiva y una experiencia única, en el marco de la rica diferencia que separa y reúne al conjunto de todas las culturas humanas de la tierra.
 
Riesgos de hoy y lucha necesaria
      Hoy en el 2012  nuestras viviendas, nuestras familias, nuestras milpas, nuestros cenotes, nuestros centros ceremoniales, nuestros ejidos, nuestros montes, nuestro mar y nuestras playas, en fin nuestras tierras y territorios están en riesgo más que otras veces, por la explotación capitalista neoliberal a la madre tierra. Los gobiernos neoliberales del PRI y del PAN  han roto el “alma grande” del país -la constitución-,  para veneficiar a los ricos al robarnos nuestras tierras y territorios y construir  aeropuertos, proyectos “ecoturísticos”, cuarteles militares, bases navales, maquiladoras, campos de golf,  hoteles, autopistas de cuota, termoeléctricas privadas entre otras.
Los ricos no respetan que nosotros como Pueblo  Maya Peninsular,  y nuestro pensamiento, se resguardan en una serie de experiencias,  conocimientos, y conductas tradicionales, que para nosotros es  la única posibilidad que tenemos para  recrear y salvaguardar un ultimo espacio social-espiritual, político y cultural propio,  situado fuera del alcance de los ojos de los no indígenas, que solo  ven en él,  símbolos de un localismo “folclorizado”, y que según ellos, debe ser “modernizado” o “civilizado” y dentro de ello, otro figura de robo y saqueo con el disfraz de reservas ecológicas (zonas de reserva privadas)  es el “concervacionismo ecológico”.
  Los ricos no respetan lo  que para nosotros son: el agua, el maíz, la tierra, la biodiversidad, los saberes tradicionales y el territorio que en su conjunto, son sagrados y un derecho histórico desde los primeros abuelos; siendo todo esto parte central de nuestra autonomía, nacida de la práctica indígena ancestral. Por eso combatimos y rechazamos las leyes que el Estado mexicano neoliberal a contrarreformado y creado para privatizar todo lo que nace de la madre tierra. Y ante esto acudimos a todas las formas de lucha.
 
 
 
Electoralmente, ¿Por qué ahora?
El Foro Maya peninsular ve que desde 1988 el capitalismo neoliberal unió políticamente al PRI y al PAN que al mismo tiempo se convirtieron en serviles de los tiranos mundiales conocidos como Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional y OCDE, quienes son sus amos desde entonces de estos partidos políticos. Sus  gobiernos están al servicio del capitalismo mundial y sus políticas han vendido a la Nación mexicana y desarrollado una guerra militar despiadada y sin cuartel en contra de los pueblos indígenas primero, y después contra los no indígenas en los centros urbanos. En el terreno político electoral  es donde estos partidos – PRI y PAN- legalizan y representan la supremacía del capital sobre la mayoría de los mexicanos. De ahí que la esfera en  el que hay que vencerlos no puede ser otro en este momento,  más que el de la política. Las elecciones de 2012 son, en tal virtud, un hecho importante. Su naturaleza política requiere de nuestros pueblos indígenas una voluntad unificada, que superando la fragmentación propia de los intereses particulares se desdoble en su condición común y logre someter al capitalismo en su propio terreno. Estamos en la idea de que la discusión en curso del contenido del nuevo proyecto de nación, deberá reclamar la necesidad de otra política económica, reconocer e integrar los Acuerdos de San Andrés en  la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y empezar a construir  otra relación entre gobernantes y gobernados, que vaya mas allá  de la democracia puramente electoral y mas acá de la democracia directa de las mayorías, de los pueblos y las autonomías y en embrión al mismo tiempo del socialismo a la mexicana, por el que seguiremos luchando.
Memoria histórica
El Foro Maya Peninsular somos consecuencia de las luchas de Jacinto Canek en 1747 y de la Revolución indígena de 1857 (guerra de castas); también de la Primera Chispa de la Revolución mexicana el 3 de junio de 1910, en Zaci (Valladolid). Mas recientemente participamos desde 1994 en la lucha nacional de los pueblos indios de México, iniciado en la Zona Autónoma Zapatista del estado de Chiapas, en las primeras reuniones con otros pueblos indígenas del país y el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) naciendo de esto, el Congreso Nacional Indígena (CNI) el 12 de octubre de 1996 del cual somos parte. Por eso en nuestra memoria histórica y continuidad en la lucha, es condición  necesaria reivindicar   el primero de enero de 1994, en que  en Chiapas, el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se levanto en armas por nuestros derechos colectivos como pueblos indígenas y por ser reconocidos como sujetos de derecho, en un marco de  Autonomía y la Libre Determinación; primero firmados y luego traicionados por Ernesto Zedillo y el sistema neoliberal de partidos políticos (PRI- PAN- PRD),  los Acuerdos de San Andrés Sacamch’ en  de Los Pobres es y seguirá siendo el espíritu y aliento del Congreso Nacional Indígena CNI), porque sabemos que es la única vía posible para desprivatizar, rescatar y defender nuestras tierras y territorios y los recursos naturales, así como nuestra cultura –tangible e intangible-, la biodiversidad, en un marco de libre determinación y autonomía si y solo si, vinculados con los demás mexicanos nos enlazamos y asumimos al socialismo como teoría política y como practica de vida, y a la vez, este hecho, haga posible, una quimera que ya fue iniciada por el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en los municipios autónomos y los caracoles zapatistas en Chiapas: el RECONOCIMIENTO CONSTITICIONAL DE LOS DERECHOS Y CULTURA DE LOS PUEBLOS INDIGENAS, EN UN MARCO DE LIBRE DETERMINACION Y AUTONOMIA, es decir COMO SUJETOS COLECTIVOS DE DERECHO, COMO PUEBLOS y  NO solo como personas. En este sentido no aceptamos ninguna de las leyes estatales indígenas que hoy existen,  y ratificamos que primero lo constitucional en base a los Acuerdos de San Andrés y luego lo institucional.
  
 
 
 
Desde nuestra autonomía la lucha sigue
Lo que vemos es que la crisis del capitalismo como sistema no tiene solución y en su caída, sus disparejas dimensiones se revertirán de una manera dramática: mayor crisis del empleo, mayor crisis energética, mayor crisis climática y mayor crisis política. Aumentara también  el desencanto, la desilusión, la desesperación y la rabia de las sociedades capitalistas. Con la ampliación de la crisis de hegemonía de la mundialización neoliberal, crecerá el descrédito de la socialdemocracia y del conservadurismo neoliberal; los espacios de influencia de los movimientos sociales, el socialismo y los movimientos nacionalistas y progresistas se ensancharán; la convergencia entre lucha social y lucha política se volverá deseable; las revueltas y las revoluciones  se harán cada vez más frecuentes; y el internacionalismo de los trabajadores y de los pueblos tenderá a sustituir el cosmopolitismo  neoliberal.
 
Con esta nueva realidad,  se abre el surco para los pueblos indígenas junto con los  partidarios del socialismo y  todos los trabajadores y las trabajadoras  y  los otros movimientos sociales que son oprimidos y explotados y la oportunidad de desembocar en unidad con El Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) que conduce Andrés Manuel López Obrador (AMLO); con la Coordinadora Intersindical Primero de Mayo; con el Encuentro Nacional de Mujeres Trabajadoras en Defensa de la Seguridad Social, con el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME); con el Movimiento por la Soberanía Alimentaria y Energética, los Derechos de los Trabajadores y las Libertades Democráticas; con la Asamblea Nacional de la Resistencia Popular; con la Otra Campaña; con el  EZLN; con el Dialogo Nacional; con el MUSOC; con los firmantes y adherentes de la Proclama: Emergencia Nacional por la Paz,   con los obreros, los estudiantes, con la clase media democrática y nacionalista, con los cristianos comprometidos con las luchas populares, entre otros.
 
Y justamente paso a paso, en definitiva, entre el derrumbe de la alucinación neoliberal se abrirá camino el entendido de que el problema de fondo no es la crisis del capitalismo, sino del capitalismo como tal, con lo que la averiguación de una salida a la crisis del capitalismo podría pasar a segundo término, y ocupar su lugar, otra búsqueda, la de la salida del capitalismo mismo, es decir, del capitalismo en crisis.  Llenándose de fuerza y vitalidad, la lucha por el proyecto histórico de las y los trabajadores y los pueblos indígenas. Por lo que es valido considerarse el socialismo, el nuevo socialismo mexicano como una opción a futuro: ¿Cómo será este? Eso el  pueblo lo decidirá. ¿Cuáles serán sus componentes comunes? Para empezar aquellos en los que se resumen las lecciones  del socialismo real. O sea, el socialismo nuevo deberá socializar la economía, socializar el poder político e instaurar las más amplias libertades civiles, religiosas, culturales, sexuales, políticas y  ser profundamente feminista y pluricultural.
 El nuevo proyecto de nación mexicana tendrá que basarse en la articulación igualitaria de las diferencias entre pueblos culturales alternos, pero esa articulación no supondrá la relación entre unidades homogéneas, sino también internamente diversas. Esta propuesta para el presente y el futuro pasa por  caminar en construir la  nación de los pueblos indios (con los Acuerdos de San Andrés) y no indios y  las clases subalternas, que dejen de ser clase dominadas y neo-colonizada para transformarse en clase dominante y liberada e instaurar la Libertad, la Igualdad, la Democracia y el Socialismo, que haga compatible la nación de los pueblos indígenas  y la nación de los ciudadanos; un mundo donde quepan muchos mundos, o sea una Republica Amorosa en  la Constitución de un Estado-nación pluricultural y diverso que reconozca la Igualdad y la Unidad,  en la Diferencia.
 

 

1-Ponencia que se presenta en el Congreso de la Republica Amorosa (MORENA) llevado a cabo el 16 y 17 de marzo de 2012,  en la Facultad de Economía de la UNAM, en la ciudad de México, D.F.

2-Integrante del Foro Maya Peninsular de Yucatán y Quintana Roo. Miembro del Congreso Nacional Indígena (CNI). Trabajador de la UNAM, en la Biblioteca Nacional.

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