fORO MAYA PENINSULAR DE YUCATAN Y QUINTANA ROO
POR UN MEXICO JUSTO E INCLUYENTE
1995-2013: PRONUNCIAMIENTO
DEL FORO MAYA PENINSULAR DE YUCATAN Y QUINTANA ROO.
 
I
 
 
EL CAMINO ANDADO
El Foro Maya Peninsular es  consecuencia de las luchas del dirigente indígena  Jacinto Canek,  en 1747;  y de la revolución indígena de 1857 (guerra de castas); también de la primera chispa de la Revolución mexicana  el 3 de junio de 1910, en Zaci (Valladolid, Yucatan).  Más recientemente participa  desde 1994 en la lucha nacional de los pueblos indios de México, iniciado en territorio Autónomo  Zapatista,  del estado de Chiapas y en las primeras reuniones con otros pueblos indígenas del país y el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN),  naciendo de esto, el Congreso Nacional Indígena (CNI) el 12 de octubre de 1996,  del cual somos parte.  Por eso  en nuestro pensamiento siempre está   el camino andado y la necesidad de la  continuidad en la lucha. En este sentido es condición  necesaria reivindicar   el primero de enero de 1994, en que  en Chiapas, el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se levanto en armas por nuestros derechos colectivos como pueblos indígenas y por ser reconocidos en la Constitución como sujetos de derecho colectivo, en un marco de  Autonomía y la Libre Determinación; primero firmados y luego traicionados por Ernesto Zedillo y el sistema neoliberal de partidos políticos (PRI- PAN- PRD). En contra de estos farsantes engañadores, decimos que   los Acuerdos de San Andrés Sacamch’ en  de Los Pobres,  son  y seguirá siendo el espíritu y aliento del Congreso Nacional Indígena (CNI) y de todos los pueblos originarios, porque sabemos que es la única vía posible para desprivatizar, rescatar y defender nuestras tierras y territorios y los recursos naturales; así como nuestra cultura –tangible e intangible- y la biodiversidad, en un marco de libre determinación y autonomía. Esto será si  somos capases de enlazarnos en la lucha con los demás mexicanos  y construimos  otro modo de vida nacional que no sea capitalista.
Con estas consideraciones, para el Pueblo Maya Peninsular, el amor  a  la tierra y al territorio  es más de pertenencia que de propiedad,  es más de descendencia y principio que de dominio, más sagrada que comercial. Porque para nosotros  el origen de todos los demás derechos es la tierra, en el sentido del territorio. La comprensión indígena sobre  la tierra, es de convivencia, por lo tanto es  solidaria, colectiva  y humanista. La tierra no es solamente el suelo, la forman también los animales y las plantas; las milpas y los cenotes; las abejas y las piedras; el aire y las aves; las cuevas, la lluvia y los seres humanos.
La tierra tiene vida y es de todos; así como también la tierra es nacimiento de los derechos y los valores universales,  y  por eso los mayas la queremos y defendemos como una madre.
II
CRISIS GLOBAL CAPITALISTA SIN SOLUCION
La crisis mundial capitalista se expresa en la “crisis del sistema financiero y bancario, la quiebra de las principales ramas de la producción, el desempleo masivo, la caída salarial, el aumento de la pobreza y el hambre en México y el mundo, por lo que los pueblos indígenas  tuvimos que agregar a la lucha en contra del neoliberalismo, la lucha contra los efectos devastadores de la crisis mundial capitalista, sin embargo la crisis capitalista no tiene solución.
En México la extrema derecha con el PRI –PAN-PRD en el poder ( Miguel de la Madrid Hurtado, Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Ernesto Peña Nieto)  continúan por más de 30 años profundizando las políticas neoliberales, con efectos devastadores para la mayoría de la población como es: crecimiento del desempleo con todos sus desenlaces-muerte económica de la mayoría de los mexicanos-; recorte del gasto público, menor recaudación fiscal, nulo cobro de impuestos del gobierno a la gran burguesía, nacional y extranjera; precios más reducidos de las exportaciones petroleras, y de materias primas; o cierre de los mercados exteriores para ellas; disminución de las remesas que  envían los migrantes a sus familias  desde el exterior; privatización de la Universidad Pública  y de la Seguridad Social y del sistema de pensiones; contrarreforma a la legislación laboral – Ley  federal del Trabajo y Articulo 123 constitucional- para debilitar a  las organizaciones sindicales y destruir  sus contratos colectivos de trabajo y  las condiciones generales de trabajo del sector  central.
Así como también provocando el desmantelamiento y destrucción de las situaciones materiales de existencia y reproducción de la sociedad agraria y agropecuaria; ruptura del pacto corporativo y rebeliones armadas y creciente militarización del país con directa (penetración militar) de los Estados Unidos de Norteamérica; protesta social en ascenso; artimaña de la socialdemocracia (PRI, caldero-chuchos del PRD) y de la socialcristiana PAN, para favorecer las ganancias  del gran capital neoliberal en detrimento de millones de mexicanos, con la ejecución del mega- fraude electoral del primero de julio del 2012 (compra millonaria de los votos del hambre) para imponer en los pinos al cinturita Peña Nieto. Y negándole a mas de 16 millones de  mexicanos y mexicanas el voto que ejercieron por Andrés Manuel López Obrador, quien realmente gano la elección presidencial.
 En este contexto, el Foro Maya Peninsular ve que el capitalismo neoliberal unió políticamente al PRI –PAN- PRD en el llamado “pacto por México” y la “cruzada contra el hambre” demostrando nuevamente que siguen en su papel de  serviles de los tiranos mundiales conocidos como Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional , Banco Interamericano de Desarrollo y  OCDE; quienes han sido sus amos desde entonces y la próxima tarea de  estos partidos políticos será la de privatizar el petróleo (PEMEX), la energía eléctrica, la reforma fiscal  así como  seguir militarizando y endeudando a México.  Sus  gobiernos están al servicio de la casa blanca (Obama y el pentágono) y el capitalismo mundial y con sus  políticas entreguistas han vendido a la Nación mexicana y desarrollado una guerra militar despiadada y sin cuartel en contra de los pueblos indígenas primero, y después contra los no indígenas en las ciudades.
Esto nos lleva a decir que el 2013, nuestras viviendas, nuestras familias, nuestras milpas, nuestros cenotes, nuestros centros ceremoniales, nuestros ejidos, nuestros montes, nuestro mar y nuestras playas, en fin nuestras tierras y territorios están en riesgo más que otras veces, por el incremento a la explotación capitalista neoliberal a la madre tierra. Los gobiernos neoliberales del PRI- PAN-PRD,   han fracturado el “alma grande” del país -la Constitución-,  para beneficiar a los ricos y robar nuestras tierras y territorios y construir en ellos aeropuertos, autopistas de cuota, empresas “eco turísticas”, cuarteles militares, bases navales, maquiladoras, campos de golf,  hoteles, particularizar las zonas arqueológicas, implantar termoeléctricas privadas, además de privatizar el viento y el agua dulce.
III
Acuerdos de San Andrés: derechos consuetudinarios
La historia política y jurídica mexicana hace evidente la utilidad de pensar como clase y como pueblos indígenas  explotados, para comprender la necesidad de la unidad,  en la continuidad de la lucha por un nuevo país no capitalista. Los “Sentimientos de la Nación” de José María Morelos y Pavón,  abolió la esclavitud, de ese modo, numerosos habitantes de la Nueva España dejaron de ser, en relación con el proceso de trabajo, bienes muebles para convertirse en fuerza de trabajo libre.   Las Leyes de Reforma de Benito Juárez,  consumaron la desamortización de los bienes del clero, con esto, millones de hectáreas ingresaron en calidad de mercancías al mercado agrario bajo distintas modalidades jurídicas y agronómicas.  La Constitución de 1917, tanto en el artículo 27 como en el artículo 123, expresa claramente la modificación de las relaciones mercantiles, en correspondencia, de nueva cuenta, con la tierra y la fuerza de trabajo.
El estudio de estos tres acontecimientos habla de la utilidad teórica e histórica de las ideas jurídicas, pero esto no es lo más relevante, lo revelador es que dicho análisis permite ubicar los más de quinientos años de lucha de los pueblos originarios y los cien últimos años de lucha del movimiento obrero en su dimensión histórica, pues lo que figura como legalismo es, en todo caso, la expresión de una práctica política de lucha continua, con la que nació a la historia la clase productora, los pueblos indígenas y  la propia nación mexicana.
Desde hace mucho tiempo el poder capitalista ha negado a los pueblos indígenas su derecho a ser reconocidos en la Constitución  General de la  República como sujetos colectivos de derecho en un marco de libre determinación y autonomía. El actual artículo  2 constitucional, es la más clara representación del engaño, la mentira y la traición a los Acuerdos de San Andrés Sacanch’en  de los pobres, por parte del Estado mexicano y su sistema de partidos.
Pus no representa el contenido de lo firmado el 16 de febrero de 1996.  No recoge los elementos sustanciales que dan cuerpo a los Acuerdos de San Andrés y a la Iniciativa de Ley elaborada por la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA). Es decir, el actual artículo  2 constitucional va en contra del consenso que en materia de derechos y cultura indígena  edificaron nuestros pueblos y la sociedad mexicana.  También resulta profundamente regresiva al desconocer derechos fundamentales de nuestros pueblos, consignados en la propia Constitución, así como en los Convenios, Pactos y Tratados Internacionales que México ha suscrito y que tienen rango de Ley Suprema de acuerdo a nuestro orden constitucional vigente. De manera especial, el articulo 2 reformado,  incorporo en forma parcial y distorsionado algunos conceptos y derechos consignados en el Convenio 169 de la OIT, y omitió otros muchos que son fundamentales. Por eso no lo aceptamos ni reconocemos.
Por ello revalidamos la lucha y resistencia,  desde la cultura y la política del Pueblo Maya Yucateco o Peninsular, que aunque no ha sido parejo por causas de adentro y de afuera,  ha sostenido un modelo común basado en la equivalencia de etnia y clase, y sobre el  conflicto  de diferenciar entre el  multiculturalismo capitalista  o el pluriculturalismo alternativo; el  folclor indigenista controlador y maniatado o la ciencia y cultura liberadora; la política indigenista de Estado racista y esclavizadora o la indígena libertaria  y autónoma con justicia y dignidad;  pueblo maya humillado y sometido como objeto y juguete  del sistema o  Pueblo Maya como sujeto social colectivo de hecho y de derecho.  Son estos algunos escenarios existentes  planteados en el debate de hoy en día, que tendrán que resolverse paralelamente y  ligado a la problemática de los no indígenas de la península de Yucatán y el país, en un nuevo proyecto de Nación no capitalista, sin perder de vista,  que el Derecho Consuetudinario (usos y costumbres),  perdura en el universo del Pueblo Maya Yucateco y los demás pueblos indígenas de México.
IV
SI ES POSIBLE OTRO MEXICO SIN NEOLIBERALISMO
Si  la crisis del capitalismo neoliberal como sistema, no tiene solución y en su caída, sus disparejos efectos se  convertirán de manera  dramática en mayor sufrimiento para la mayoría de los habitantes de México, como es: mayor crisis del empleo, mayor crisis energética, mayor crisis climática y mayor crisis política; junto a esto aumentando también  el desencanto, la desilusión, la desesperación y la rabia de las sociedades capitalistas, los pueblos indígenas tenemos la certeza de que otro modelo de nación es posible.
Esto se demostrara con más claridad ante la ampliación de la crisis de hegemonía de la mundialización neoliberal, crecerá el descrédito de la socialdemocracia y del conservadurismo neoliberal; los espacios de influencia de los movimientos sociales, el socialismo y los movimientos nacionalistas y progresistas se engrandecerán; la coincidencia entre lucha social y lucha política se volverá deseable; las revueltas y las revoluciones  se harán cada vez más frecuentes; y el internacionalismo de los trabajadores y de los pueblos indígenas y no indígenas,  expandirá la sustitución del mundo capitalista  neoliberal depredador, por otro prototipo de país,  no capitalista solidario y colectivo.
Con esta nueva realidad,  se abrirá el surco para los pueblos indígenas, junto con los  correligionarios del socialismo, los trabajadores y las trabajadoras  y  los otros movimientos sociales; afianzando su proyecto  en unidad con la diversidad como es  El Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) y Andrés Manuel López Obrador. Así como también al Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
La  naturaleza política de este nuevo proyecto de nación,  requiere de nuestros pueblos indígenas una voluntad unificada, que superando la fragmentación propia de los intereses particulares, se desdoble en su condición común y logre someter al capitalismo en su propio terreno, o sea en la idea estatizada y fragmentada  de la “ideología de la revolución mexicana”. De que la discusión en curso del contenido del nuevo proyecto de nación, deberá reclamar la necesidad de otra política económica, deberá reconocer e integrar los Acuerdos de San Andrés en  la nueva Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y empezar a construir  otra relación entre gobierno pueblos indígenas y sociedad mexicana, que vaya más allá  de la democracia puramente electoral y más acá de la democracia directa de las mayorías, de los pueblos y las autonomías y en embrión al mismo tiempo del socialismo a la mexicana, por el que también luchamos.
 No será fácil, pero paso a paso, en la transición irreversible, entre el derrumbe de la alucinación neoliberal y el nuevo proyecto de nación,  se abrirá camino a la comprensión de que el problema de fondo no es la crisis del capitalismo, sino el capitalismo como problema,  con lo que  la búsqueda de una salida a la crisis del capitalismo podría pasar otro término, y ocupar su lugar, otra búsqueda, la de la salida del capitalismo mismo, es decir, del capitalismo en crisis. 
E Inundar de fuerza y vitalidad, la lucha por el proyecto histórico de las y los trabajadores y los pueblos indígenas. Por lo que es válido considerar el socialismo, el nuevo socialismo mexicano como una opción a futuro: ¿Cómo será este? Eso el  pueblo lo decidirá. ¿Cuáles serán sus componentes comunes? Para empezar aquellos en los que se resumen las lecciones  del socialismo real. O sea, el socialismo nuevo deberá socializar la economía, socializar el poder político e instaurar las más amplias libertades civiles, religiosas, culturales, sexuales, políticas y  ser profundamente feminista y pluricultural.
 Esto es, el nuevo proyecto de nación mexicana tendrá que basarse en la articulación igualitaria de las diferencias entre pueblos culturales alternos, pero esa articulación no supondrá la relación entre unidades homogéneas, sino también internamente diversas. Esta propuesta para el presente y el futuro pasa por  caminar en construir la  nación de los pueblos indios (con los Acuerdos de San Andrés) y no indios y  las clases subalternas, que dejen de ser clase dominadas y neo-colonizada para transformarse en clase dominante y liberada e instaurar la Libertad, la Igualdad, la Democracia y el Socialismo, que haga compatible la nación de los pueblos indígenas  y la nación de los ciudadanos; un mundo donde quepan muchos mundos, o sea una Republica  mexicana humanamente posible,  en  la construcción de un Estado-nación pluricultural y diverso que reconozca la Igualdad y la Unidad,  en la Diferencia.
 La Dualidad, como dinámica de pensamiento y ordenador determinante, para  el Foro maya Peninsular, contiene principios, caminos, intenciones, valores;  y ha sido el paso original y universal  de su existencia, visualizado en un profundo sentido de lo espiritual,  lo colectivo y comunal, así como en el arraigo a la tierra,  y en el respeto a la palabra y la convivencia con la naturaleza, creando entidad e identidad. Esto es: Ver en el otro, ver en lo otro, avanzar en la posibilidad de la Completitud: o sea, Complementaridad y Plenitud,   significando esto el otro necesario.
Por eso para el  pueblo maya yucateco o peninsular, como pueblo originario, nuestro propio espacio interno  es entendido no como de supervivencia, sino como presencia total, objetiva y actuante; integralidad que demuestra que como pueblos  conservamos un proyecto de existencia autónomo y  que mira la probabilidad y la posibilidad de que en un nuevo Estado pluricultural, en un nuevo Proyecto de País,  diverso, autogestionario y no capitalista, nuestros pueblos originarios puedan ofrecer al planeta una perspectiva y una experiencia única, en el marco de la rica diferencia que separa y reúne al conjunto de todas las culturas humanas de la tierra.
 
 
¡VIVA EL EZLN!    ¡VIVA EL FORO MAYA PENINSULAR!    ¡VIVA EL CONGRESO NACIONAL INDIGENA!
 
Valladolid, Yucatán, México a 27 de enero de 2013.
 
 
Responsable del documento: Guillermo May Correa.
www.foromayapeninsular.com.mx             zacihualmay@yahoo.com.mx             foromayapeninsular@yahoo.com.mx
maycorreaguillermo@gmail.com              teléfono: 01-985-8562895                     cel.   5529131573    
 
 
 
 
 
 
 

 

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